viernes, 26 de febrero de 2010

Andrei Tarkovsky. "Andrei Rublev"


YouTube - Andrei Tarkovsky

Link de entrevista al director A. Tarkovsky y su obra Andrei Rublev

miércoles, 24 de febrero de 2010

Actividad. Semana 6

A. Realizar la lectura de La Alta Edad Media (Romero, José Luis, La Edad Media, Mexico FCE ,pp. 141-152) que se encuentra en el blog. Estel libro también está en la biblioteca de la UCaribe.

B. Contestar las siguientes preguntas:
1. ¿Por qué el Imperio de Carlomagno no fue duradero?
2. ¿Qué papel desempeñó la clase humilde en esta época?
3. ¿Cómo nace el espíritu del Cruzado?
4. Según tu punto de vista, ¿cuáles fueron los elementos que intervienen en la construcción de la identidad de los actores sociales durante este periodo?

C. Enviar la actividad antes del lunes 1 de marzo o entregarla en clase ese día.

La Edad Media



A manera de Introducción
Por Irene Henández y Díaz Guerrero




Tras su colapso político y económico, el Imperio Romano se divide en dos: Imperio de Occidente e Imperio de Oriente. Cuando hablamos de la caída del Imperio Romano con la fecha convencional del año 476, estamos refiriéndonos únicamente al Imperio cuya sede del gobierno era Roma; en cambio el de Oriente, con Bizancio como capital, sobrevive prácticamente durante toda la Edad Media. Un imperio éste con los ojos puestos cada vez más en Oriente. Y no era para menos dadas las constantes amenazas por parte de las fuerzas persas, árabes y turcas, que le darán la estocada final en el año de 1453. Entonces, pues, el imperio Bizantino es parte también de la Edad Media; es más, es un centro importante desde donde se irradia la cultura grecolatina hacia Occidente, que junto con la cultura helenística resguardaban celosamente.
También es por esta ruta, la de Oriente, que las ideas y prácticas del cristianismo de enraízan en todo Occidente y desde luego en los pueblos eslavos y en Rusia (recordar a Rubliev).

Sin embargo, el programa de Identidad y Cultura se centra más en los acontecimientos que se suscitaron después de que los pueblos bárbaros entraron en el escenario en el siglo V, y que dieron origen a los distintos reinos europeos que moldearon la cultura occidental. Daremos especial atención a un Imperio efímero pero fundamental para Europa: El imperio Carolingio.

Hablar de Edad Media es hablar de mil años. Como en todo hecho social, los hechos históricos son escogidos e interpretados según la óptica del historiador. El historiador que ame a la tradición romana, como Barrow, por ejemplo, dirá que la cultura romana sobrevivió y dio forma a la etapa que le siguió, es decir a la Edad Media; en cambio un germanófilo diría que la cultura teutona fue la que imprimió su sello distintivo al periodo que siguió al eclipse del Imperio Romano.

Creo que lo que nos queda a nosotros como neófitos de la cultura occidental, es simplemente aceptar que tanto una como la otra son tradiciones que favorecieron en la misma proporción a la construcción de la identidad de la época medieval, donde la iglesia con sede en Roma trata de conservar para Roma un sitio preponderante dentro del poder, y los nacientes reinos germanos (bárbaros), por su parte, dejan su marca distintiva implantando sus estructuras económicas y formas de gobernar, y juntos, reinos e iglesia, formarán una gran mancuerna que durará muchos siglos: de ahí el llamarse Sacro Imperio Romano Germánico.

Sin embargo estos dos pueblos no son los únicos en el escenario de la fusión cultural que está experimentando Occidente: dos grandes fuerzas de la época destacan también en el Medioevo: los vikingos y los árabes (siglo VIII). De estos últimos conoceremos un poco más: pueblo amante de la cultura, de las buenas maneras de cortesía y cortejo, y de la conservación del saber, es el árabe también parte importante de la identidad mexicana, dada su permanencia en España por casi ocho siglos.

Las Cruzadas o Guerras Santas marcan el origen de una disputa entre cristianos y musulmanes, es el origen también de un nuevo modo de producción con el surgimiento de las ciudades, el auge del comercio y la acumulación del capital. También es la Edad Media creadora de símbolos: el Caballero, por ejemplo.

La bibliografía sugerida para el tema es el libro de José Luis Romero La Edad Media; Schwanitz en La Cultura, en la parte de Edad Media, nos ofrece un ameno relato de esta época.

Edad Media. José Luis Romero

lunes, 22 de febrero de 2010

El legado de Roma


FORMANDO HOMBRES DE CARÁCTER

Por Irene Hernández y Díaz Guerrero

Urbi et orbi

(de la ciudad de Roma al mundo)

Errare humanum est

(errar es de humanos)


El profesor de historia antigua del colegio San Benedict admiraba a los griegos y romanos, no era para menos ya que al ser un experto en la materia sabía de la trascendencia de la civilización grecolatina. Esto lo podemos apreciar en uno de los pasaje de Emperor´s Club cuando el profesor se entrevista con el padre --un senador influyente-- del alumno que le daba dolores de cabeza, y le responde a su pregunta: “¿De que les sirve a los muchachos todo eso que les enseña?”:

--¿De qué les sirve?... bueno, nuestra constitución está basada en los principios de un modelo de democracia que griegos y romanos crearon. Cuando el joven estudia a los grandes estadistas romanos – Cicerón, Julio César, Augusto--, el joven está en contacto con hombre que mostraron un gran carácter-- le explica el profesor Hundert.

Este simple pasaje de la película nos acerca al ideal de sociedad que los norteamericanos, y en general todo Occidente, tiene actualmente, donde los romanos, ejemplo de forma de gobierno democrático, han dejado una huella muy importante. Creo que en sus clases el profesor no solo ponía a sus estudiantes en contacto con los hechos históricos del pasado sino que mostraba de alguna manera el carácter de grandes hombres que hicieron posible un imperio tan grande y un modelo a seguir a las generaciones futuras. Tal vez lo que quería el profesor Hundert era que ese mismo carácter romano fuera asimilado por los jóvenes a quienes estaba educando. Da importancia a la toma de conciencia de muchos estadistas romanos (Cicerón) para quienes lo más importante era vivir con rectitud. En este sentido puedo afirmar que uno de los legados de los romanos además de su sistema de gobierno, su carácter practico y funcional de sus construcciones, su concepto de sí mismos como portadores de la civilización (Barrow: 1986) para todo el mundo, es su sistema de valores que lo mismo estaba dirigido a sus dirigentes, senadores, pretores, cónsules, etc., que a todos los ciudadanos común y corrientes.

Me gustaría terminar con una cita de Barrow que leímos para la clase de Identidad y Cultura que a mi forma de ver sintetiza cuál es el legado de los romanos a nuestra cultura, y que se desprende del filme comentado aquí:

“Es cierto que sus ideas [de los romanos] creadoras y sus criterios afectivos y valorados dan como resultado actos que afectan profundamente las cosas materiales; pero la civilización material es el aspecto menos importante de la civilización que en realidad reside en la mentalidad de los hombre” (Barrow: 1986: p14). Esta cita me lleva a interpretar que si bien los romanos nos dejaron muchas obras materiales, concretas, desde un escrito político o literario hasta un acueducto, el legado más importante ha sido su mentalidad, es decir, la manera de pensar y sentir las cosas, “el carácter llevado , gradualmente al nivel más alto de conciencia”, en una sola palabras, la mentalidad. Esta forma de ver la vida, basada en principios morales, era lo que se proponía crear Mr. Hundert en sus alumnos.

Desde mi análisis veo que cuando Barrow hace hincapié en la mentalidad de los romanos, está implícitamente aceptando la definición de cultura que vimos en clase**: “es la trama de significados que tejen los humanos construyendo símbolos” en contraposición a la idea de que cultura es todo lo material (Tylor).

Las cosas no le salieron a Mr. Hundert como hubiera querido él mismo, pero su intención era precisamente que los jóvenes conocieran y sintieran en carne propia (leen en clase un pasaje de la obra de Shakespeare “Julio César”; usan la Toga Viril en clase; organizan un concurso donde el ganador era coronado como emperador) el legado que los romanos han dejado a la sociedad occidental.

Filmografía:

Emperor´s Club (2002)

Bibliografía:

Barrow, H., Los Romanos, Fono de Cultura Económica, México, 1986

______________________

*Aquello que se deja o transmite a los sucesores, sea cosa material o inmaterial. (Real Academia Española)

** http://irene-identidadycultura.blogspot.com/2010/01/conceptos-de-cultura-e-identidad.html


martes, 16 de febrero de 2010

Actividad. Semana 5




1.Investigar qué es un ícono bizantino
2. Buscar una imágen de un ícono bizantino.
3. Describir la imagen (figuras, formas, colores, material)
4. Enviar por correo antes de clase.
4. Entrega en clase. Lunes 22 de febrero.

jueves, 11 de febrero de 2010

Actividad. Semana 4

Redactar un ensayo con base a la película "Lección de honor" (Emperor´s Club) vista en clase.
Pregunta guía: ¿Cuál es el legado de Roma Antigua a la cultura occidental actual?

Especificaciones:
  • Un ensayo -no una síntesis de la película- con un punto de vista propio y una conclusión.
  • Mínimo 500 palabras o caracteres.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Actividad. Semana 3



De acuerdo a la lectura del texto de Barrow que está en este blog en la entrada "Los romanos", elabora una hipótesis acerca de la manera en que se contruyó la identidad colectiva de los romanos de la antigüedad.

Los romanos

Edith Hamilton

Durante cien años, Atenas fue una ciudad en la que las grandes fuerzas espirituales que había en la mente de los hombres fluyeron juntas en paz; la ley y la libertad, la verdad y la religión, la belleza y la bondad, lo objetivo y lo subjetivo: hubo una tregua en su eterna guerra, y sus resultados fueron el equilibrio y la claridad, la armonía y la plenitud, lo que ha llegado a representar la palabra griego. Vieron ambos lados de la paradoja de la verdad, sin dar predominio a ninguno de ellos, y en todo el arte griego hay una ausencia de lucha, un poder reconciliador, algo apacible y sereno que el mundo no ha vuelto a ver desde entonces.

Edith Hamilton
, El camino de los griegos, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2002

Eneas. Un cuento

DESDE TROYA HASTA ROMA
Por Marién Espinosa Garay
Cuando la hermosa fenicia Dido, reina de Cartago, se enteró de la llegada de unos forasteros a sus playas se llenó de temor. Sin embargo, pronto supo que aquellos náufragos eran en realidad los troyanos sobrevivientes del terrible incendio de lIión. Entonces descubre que el héroe Eneas, hijo de la diosa Afrodita, se encuentra entre ellos, y encendida de curiosidad decide invitarlos a cenar en su palacio. Una vez que han terminado los manjares, solicita al jefe de los teucros, que así se llamaba también a los troyanos, le cuente los pormenores de la caída de la gran ciudad. De esta manera, Eneas relata la tragedia entre suspiros de dolor.
Refiere que Laocoonte, un astuto compatriota, indignado ante el poderoso caballo de madera que había sido apostado por los griegos a las puertas de la ciudad, lanzó advertencias a sus paisanos, previniéndolos de introducir aquella máquina terrible a la plaza. Alegaba que seguramente era una trampa, y hasta golpeó con su lanza varias veces al monstruoso animal. Pero desafortunadamente el dios Poseidón estaba a favor de los griegos y en contra de Troya, por lo que mandó dos enormes serpientes que salieron del mar hasta la playa, y éstas maltrataron al asustado Laocoonte y a sus hijos, Entonces todos creyeron que debían obedecer sin chistar la voluntad de los dioses.
Por lo tanto, los troyanos rompieron una sección de la muralla para dar acceso al tremendo caballo. Esa noche, mientras los griegos salían del vientre del animal para abrir las puertas a sus ejérci.tos, Eneas contempla en sueños la imagen del gran Héctor, quien le aconseja huir de la ciudad para salvar a la raza dardania. Sin embargo, en las calles el combate ha comenzado, aunque todo esfuerzo es inútil. El relato de la destrucción de la gran lIión es estremecedor.Después de luchar sin resultado, Eneas logra hacerse a la mar, salvando a su padre y a su hijo, así como a un grupo de fieles servidores. Y después de varias aventuras, el dios Apolo le manifestó que, a pesar de los contratiempos, estaba destinado a fundar un magnífico imperio llamado Italia. Además le aseguró que sería padre de una gran raza, la latina. Pero el iracundo dios de los mares, Poseidón, desató una furiosa tormenta al paso de las naves troyanas, por lo que la flota encalló en las playas de Cartago. Con esto termina su relato el paladín Eneas, manifestando también que en esos momentos se encontraba triste, pues su padre Anquises había muerto, incapaz de soportar por su avanzada edad tantas peripecias.
Muy a su pesar, pues se conservaba fiel al recuerdo de su difunto marido, la reina Elisa, que así también se llamaba Dido, comienza a sentirse enamorada del valiente Eneas. Se abstrae en sus fantasías, imaginando que ambos podrían hallar compañía en su mutua viudez. Confía a su hermana estos asuntos, y ella le anima a casarse con el troyano.Pero la reina está tan enamorada que se olvida de gobernar. Sus enemigos, y hasta sus amigos murmuran que ha perdido el juicio. Los antiguos pretendientes que habían sido rechazados se sienten ofendidos. Por su lado, Eneas ha descuidado a sus ejércitos, pues los soldados troyanos se dedican a la haraganería y al chisme. Entonces el dios Zeus, indignado, manda al mensajero dios Hermes para recordar al olvidadizo Eneas que debe llegar a la península itálica a fundar un gran imperio, por lo que es necesario abandonar la tierra de Cartago y olvidarse de la enamorada reina.Eneas no se atreve a despedirse de Elisa, por lo que manda a preparar las naves para zarpar al amanecer. Ella observa el súbito movimiento de los ejércitos troyanos y cómo los barcos son arrastrados de las arenas y lanzados a las aguas. Entonces se enfrenta a Eneas. Éste alega que no es su voluntad abandonarla, sino el mandato de Zeus. y sin conmoverse por el dolor de la reina, Eneas aborda las naves y se hace a la mar. La reina Dido muere de amor.Eneas prosigue su viaje. Triste y confundido, decide descender al reino de los muertos para hablar con su padre. Allá en lo profundo del Hades, Anquises le muestra las almas por nacer, y le presenta aquellos reyes que nacerán de Ascanio, el pequeño hijo del héroe. También asegura que llegarán a convertirse en padres de un Imperio como no ha habido otro igual.
Cuando al fin desembarcan en Italia conocen al rey Latino, a quien las antiguas profecías le habían vaticinado que llegaría del mar un príncipe quien, casado con su hija Lavinia, sería tronco de una gran raza. Pero la esposa del rey Latino no mira con buenos ojos al aguerrido troyano, sino que prefiere al antiguo pretendiente de su hija, llamado Turno. Y enloquecida, la reina huye a los bosques, llevando a la joven Lavinia para impedir las bodas que ordena el rey. Enojado, el soberano se encierra en sus habitaciones. Entonces el pretendiente desdeñado Turno reúne un gran contingente de amigos guerreros para enfrentar a Eneas y su ejército.
La diosa Hera, ahora llamada Juno por los romanos, odia a los troyanos desde que perdiera aquel ya tan pretérito concurso de belleza ante Paris Alejandro, por lo que ayuda a Turno. Al troyano, por su parte, le ayuda su madre Afrodita, también llamada Venus, quien le regala una hermosa armadura realizada nada menos que por el dios Vulcano. En los dibujos del escudo están representadas todas las historias y leyendas de la consolidación del Imperio Romano.Los combates entre Turno y Eneas son largos y terribles, pero en el Olimpo Júpiter, que así llamaban a Zeus los romanos, le exige a su esposa que deje de auxiliar a Turno, pues el vencedor debe ser Eneas. Juno acepta, pero pone como condición que, aunque ambas razas se fundan, los descendientes sean llamados latinos, y que en Roma se levantará una gran ciudad, cuna de un Imperio sin paralelo en la historia.Turno y Eneas se enfrentan en singular combate, y el héroe troyano resulta vencedor. Ante la derrota, Turno reconoce su fracaso y accede a que su enemigo despose a Lavinia.
Y seguramente que el poeta Virgilio nos hubiera brindado un maravilloso recuento de las bodas del héroe, de no ser porque aunque ya llevaba once años de trabajo, el autor murió sin terminar de escribir esta obra. Es más, pidió que el manuscrito fuera quemado. Afortunadamente el emperador Julio César Augusto no lo quemó, sino que, reconociendo una obra inmortal, lo mandó copiar y publicar como un tesoro para las siguientes generaciones.
Con este relato termina el ciclo de narraciones que son parte fundamental de la literatura occidental, y que ha inspirado a artistas y escritores de todos los tiempos para realizar obras inmortale

Decadencia de Atenas

LA EPIDEMIA DE ATENAS*
por Carlos Bautista Rojas
La primera epidemia documentada ocurrió en la Atenas de Pericles, luego de que, en 431 a.C., los atenienses se embarcaron en una guerra fratricida contra Esparta, que se prolongó durante más de un cuarto de siglo y que ensombreció el esplendor del imperio ateniense -entre cuyas aportaciones culturales están el régimen democrático, la arquitectura de la acrópolis, las obras de Sófocles y Eurípides y la filosofía de Sócrates.
Pericles sabía que era imposible vencer a los espartanos en tierra, pero también que la flota ateniense era invencible. Por ello, decidió que, durante los combates, los campesinos se refugiaran en la ciudad, que estaba rodeada por una muralla de 6.5 kilómetros de largo y 165 metros de ancho: un corredor defensivo que comunicaba Atenas con el puerto de Pireo. De acuerdo con el plan de combate, mientras los ejércitos espartanos ocuparan la despoblada región del Ática, la flota ateniense arrasaría las costas del Peloponeso.Los campesinos que se alojaron en Atenas atestaron las casas de amigos y familiares, y los que no encontraron albergue construyeron barracas a campo raso. Así se prepararon para resistir el tiempo que durara la invasión ateniense.
Mientras tanto, los espartanos --encabezados por el rey Arquidamo­ y sus aliados comenzaron a devastar los alrededores de Atenas. Pericles partió hacia la ciudad de Epidauro, aliada de Esparta en la costa del Peloponeso, mas no contaba con que, unos días después de la llegada de los espartanos al Ática, una epidemia -que, según suponen los investigadores, provino de Etiopía y había pasado por Egipto, Libia y Persia­ arremetería contra Atenas con una rapidez nunca antes vista en la ciudad, ahora sobrepoblada por el cerco militar.
¿CASTIGO DE LOS DIOSES?
En una crónica que durante siglos se consideró un modelo de informe médico, Tucídides (460-395 a.C.) describió a detalle los síntomas de la enfermedad: «Muchas personas comenzaron a sentir que la cabeza les ardía, que sus ojos se inflamaban, que la garganta y la lengua les sangraban; su aliento se volvía desagradable; sufrían estornudos y ronquera; un dolor les atacaba el pecho y sufrían de tos. Después, sentían aquejado el estómago y vomitaban toda clase de humores que hayan recibido nombre en la profesión médica[ ... ] Casi todos los enfermos tenían accesos de náusea sin vómito, que les producían violentos espasmos [... ] la piel se ponía rojiza y amoratada, y crecían pequeñas pústulasy úlceras» 1
Según Tucídides, los contagiados morían por la enfermedad al séptimo u octavo día o, pasado ese tiempo, a consecuencia de la debilidad causada por «ulceraciones violentas y por una diarrea incontenible». Quienes sobrevivieron a la epidemia quedaron inmunes, pero no libres de secuelas: la peste afectaba a los órganos genitales; muchos perdieron sensibilidad y movilidad en los dedos de las manos y los pies; algunos quedaron ciegos, y otros sufrieron amnesia temporal. Los de complexión fuerte no estaban en mejores condiciones de soportar la enfermedad, pues exterminaba a todos por igual, incluso a los que eran atendidos y alimentados con el mayor cuidado. Lo que a unos beneficiaba, a otros perjudicaba: no había tratamiento eficaz contra esa peste.Con los ejércitos enemigos fuera de la muralla y la epidemia por dentro, Atenas se convirtió en un infierno en el que los más afectados fueron los campesinos que acampaban enlas calles, pues con el calor del verano y la falta de higiene, eran los primeros en morir.
Después de su incursión por el Peloponeso, y sin haber logrado tomar Epidauro, Pericles regresó a su patria y encontró Atenas azotada por la peste.El temor al contagio hizo que los espartanos suspendieran su ofensiva en el 429 a.C. Pero, cuando la epidemia parecía haber aminorado un poco, decidieron regresar; fue un respiro demasiado breve, pues la peste volvió a brotar en el invierno del 427 a.C y duró otro año, hasta que finalmente desapareció. Según Tucídides, murieron 4400 hoplitas -soldados de infantería- de los 15500 que había en el ejército ateniense, y de los mil soldados de caballería murieron 300.
LA DEBACLE DE ATENAS
La peste tuvo un desquiciante efecto en la sociedad ateniense. Al principio, corrió el rumor de que los espartanos habían envenenado los depósitos de agua del Pireo, pero como el número de muertos fue mayor en Atenas -supuestamente aislada del enemigo por la muralla-, pronto descartaron esa idea. Al no encontrar causas humanas, se culpó a los dioses y esta idea coincidió con una antigua profecía que advertía que una guerra con el Peloponeso desencadenaría una peste.
Para los atenienses, la idea de una intervención divina explicaba por qué los espartanos habían escapado casi indemnes a la peste; pero cuando la epidemia se encontraba en su peor momento, fue obvio que atribuirla a los dioses tampoco les ayudó a librarse de ella. Ante los cadáveres amontonados dentro de la ciudad sitiada, la desesperación se apoderó de la ciudad y sus habitantes se volvieron indiferentes a las reglas de la ley y la religión. Las ceremonias fúnebres fueron pasadas por alto y, en un estado de caos sin precedente, la norma de vida pronto se convirtió en la búsqueda del placer y el desenfreno.
Frustrados y desmoralizados, los atenienses se volvieron contra la autoridad de Pericles e incluso intentaron pactar la paz sin su consentimiento. Esto fue el principio del fin de Atenas; la otrora gloriosa ciudad entró en un periodo de corrupción y mal gobierno, a tal grado que terminó siendo derrotada por los espartanos en el 404 a.C.
1Tucídides, Historia de la guerra del Peloponeso, Madrid: Alianza editorial, 1989.

*Fuente : Revista Algarabía número 58, año VIII